26 nov. 2014

(In)comprendiendo

"Habla tú con la médico, que te lo cuente a ti. Nosotros somos muy bestias, no se si entiendo lo que dice". Todo esto me lo dice A. mientras su marido está ingresado en el hospital, tras haber pasado ya esa mañana la visita médica y haberle dado el parte del día. Me cuenta lo que ha entendido de las explicaciones recibidas, y me parecen claras y precisas: su marido está mejor de la infección respiratoria que ha provocado el ingreso, pero en relación con su enfermedad de base, ya en fase terminal, la situación ha empeorado.

Le explico a A. que lo que me ha contado tiene lógica, que es una información difícil de digerir pero que lo ha entendido bien. Pero vuelve a insistir en que hable yo con la médica: "Es que con esas palabras que usáis tan raras de verdad que no sé si me entero o no". Ella no sabe leer ni escribir, lo que la ha señalado siempre como necesitada de otr@s para acceder a la información más básica. Yo estoy seguro de que sí se ha enterado bien, y lo confirmo al hablar con la doctora. Pero ella está eternamente insegura de poder hacerse de manera fiel con algo de ese mensaje tan distante que recibe.

Decimos que queremos dar seguridad y confianza. Pero seguimos encerrados en lenguajes y maneras que nos distancian y generan impotencia y desbordamiento, en momentos además en los que las situaciones difíciles que se viven aumentan la necesidad de poder comprender.

Seguimos habitando mundos distintos.

17 nov. 2014

Diferentes maneras de ser médico

Una delicia llena de sabiduría el descubrir a John Berger en su libro "Un hombre afortunado":

"Se suele suponer que los médicos adoptan una actitud profesional ante el sufrimiento y que el proceso de distanciamiento profesional comienza en torno al segundo año de carrera, cuando empiezan a diseccionar el cuerpo humano. Es verdad. Pero se trata de algo mucho más profundo que el simple hecho de aprender a vencer la repulsión física frente a la sangre o las entrañas. Otros factores vienen en su ayuda más tarde a la hora de autoprotegerse. Los médicos emplean una segunda lengua, una jerga técnica, desprovista de toda emoción. Muchas veces tienen que actuar con rapidez y llevar a cabo unas manipulaciones complicadas, las cuales exigen una concentración que excluye todo lo demás. El incremento de la especialización fomenta una visión cada vez más científica de la enfermedad. (Hasta el siglo XVIII inclusive se consideraba generalmente que el médico era un cínico: un cínico es por definición aquel que da por sentada la existencia de una «objetividad» científica frente a la cual él nada puede hacer.) El número de casos tratados es de por sí un obstáculo para que el médico pueda identificarse con ningún paciente en concreto.

(...)

Sassall nunca separa una enfermedad de la personalidad general del paciente que la sufre: en este sentido es lo opuesto a un especialista. No cree en la necesidad de mantener una distancia imaginaria: él ha de acercarse lo suficiente para reconocer al paciente en todo su ser. Aunque tiene unos dos mil pacientes, es consciente de hasta qué punto están todos relacionados —y no sólo por el parentesco—, de modo que los números casi nunca adquieren para él una objetividad estadística. Lo más importante es que considera que su obligación es tratar al menos ciertas formas de infelicidad. Y casi nunca envía a un paciente al psiquiátrico, pues considera que eso equivale a abandonarlo."

26 oct. 2014

Sobre cuidados y medicinas

Como médico que soy, agradezco la sabiduría de esta reflexión de Juan Hernández Yañez. Siempre he estado convencido de que el papel de la enfermería, auxiliares, limpiadores/as, etc. es tanto o más importante que el nuestro. De hecho cuando vi la foto esta famosa del cuadro médico que se había encargado de la atención de Teresa Romero, enseguida me venía la pregunta de qué es lo que en concreto  se había aportado desde el punto de vista clínico que permita situarles como "salvadores". Pero si la clave en un caso como el del ébola, hoy por hoy, es sostener la vida para permitir que sea el propio organismo el que supere la infección... El papel de sueros y medicamentos en pruebas es hoy por hoy totalmente desconocido. Y para sostener la vida, lo más importante son los cuidados cercanos. En este sentido sí que hay algo en lo que no estoy de acuerdo con el articulo: aunque se señale como una imagen que no gusta al autor, cuanto más se acerquen estos cuidados a los de una madre corajuda, más vida infundirán...

La otra mitad del cielo (de Teresa)


El caso de Teresa Romero, la TCAE que, según parece a estas alturas y esperemos que sea definitivamente, ha sobrevivido a la enfermedad hemorrágica del virus de Ébola, nos va a ofrecer un sinfín de "estudios de caso" como ningún otro casi en la historia del Sistema Nacional de Salud. Ojalá que aprendamos mucho, pero mucho, mucho...


Sobre lo que no se debe hacer pero se hizo; sobre lo que sí se debe hacer pero no se hizo; sobre héroes (muchos, pero no todos igual de visibles) y villanos (pocos, pero muy villanos y todos muy visibles); sobre la manera en que gentuza sin principios ha querido arrimar el ascua a su sardina para sacer tajada política de estos terribles sucesos; sobre cómo (pero no por qué), cuando un problema de salud solo afecta a poblaciones y naciones pobres, sin recursos, nadie invierte un chavo en buscar soluciones y se dice que pasarán muchos años hasta que se encuentren, pero cuando amenaza a poblaciones y naciones opulentas se anuncia que para enero de 2015 ahí estarán tratamientos y vacunas, supongo que un pingüe negocio inasequible para los pobres y oneroso-pero-te-jodes para los ricos.



Hoy me quiero detener en la comprensible frustración (expresada de momento en las redes sociales, pero esta vez también por líderes intelectuales que no suelen mojarse mucho) de los supuestos-solo-cuidadores de Teresa, anónimos y arriesgados profesionales que han estado ahí, a su lado, en el 90% de los contactos de riesgo y en el 100% del tiempo de Teresa.



Mientras, (una mayoría de) los medios de comunicación trataban de obtener y publicar fotos de la paciente medio desnuda y con mascarilla y ensalzaban de manera un tanto moñas a las personas, a los profesionales, que compartían el grave riesgo de contagiarse, eso sí, confundiendo enfermera con auxiliar, con ATS, con técnico..., todo era tan humano. El lado emotivo, heróico y mediático.



Pero cuando llegan las buenas noticias, todo eso desaparece.



El Ébola tiene una tasa global de mortalidad que varía en función de las diferentes cepas del virus, pero viene a situarse en el 60% de las personas infectadas. El ¿tratamiento? que se sigue en los países donde se producen los brotes, bien se nos dice, consiste en acompañar al paciente, nutrirlo, hidratarlo, proporcionarle higiene, estabilidad emocional, procurar que su sistema inmunitario esté en las mejores condiciones para luchar contra el patógeno invasor... y esperar. No hay tratamiento médico ninguno... en África.



Pero cuando se importa el virus a Occidente, por motivos discutiblemente humanitarios (y yo me mostré públicamente de acuerdo cuando se produjo en España el primer caso), de repente aparecen tratamientos experimentales que aunque nunca se han probado en (los pobres) humanos (de África), solo en ratas (me censuro la metáfora), prometen ser efectivos y se aprueban y se prueban... Y a veces funcionan y otras no. Más bien no. La tasa de supervivencia de los cinco casos importados a Occidente (fallecidos o curados) no mejoran ese 40% aleatorio de momento.



Pero cuando se produce una curación... es la medicina la que aparece únicamente en escena. Y eso es simplemente obsceno e injusto, por parte de los responsables de comunicación y también de los propios médicos que saben que no existe más mérito técnico-científico que en otras situaciones similares en las que todo se juega a vida o muerte sin demasiados recursos terapéuticos (y me morderé la lengua y pediré perdón públicamente si algún día explican que hicieron algo más que echar mano de todo lo que les habían facilitado; como fue su deber).



Ahora, bien, me pregunto: ¿lo que han hecho los médicos es Ciencia y lo que ha hecho el personal de enfermería es solo Humanidad, valor, riesgo, solidaridad? ¿Las enfermeras que han atendido a Teresa no han aplicado conocimientos técnicos y competencias profesionales, solo han sido como una tierna y corajuda madre que ha estado ahí en los momentos difíciles?



¿Qué coño les pasó por la cabeza a esos cuatro fenómenos, y les obnubiló la razón, para olvidarse de que los cuidados en enfermería que ha recibido Teresa  -ella misma personal de enfermería-  han sido críticos para la curación de Teresa, no sé en qué proporción con respecto a los antivirales, sueros humanos y resto del arsenal médico-farmacológico, pero sin duda de manera crítica, fundamental? Sí, curación: porque aunque aún haya algunas enfermeras fundamentalistas y legiones de médicos trasnochados que afirman que la enfermería cuida y la medicina cura, eso es científica y radicalmente falso. Los cuidados de enfermería forman parte de la terapéutica clínica, de la misma forma que la atención médica forma parte  -o debería hacerlo-  de los procesos de cuidados. Y así lo reclaman los médicos y enfermeras más lúcidos.



El doctor José Ramón Arribas y su corto equipo se han equivocado gravemente al aceptar comparecer sin su otra mitad del cielo. Lo cual no es novedad, qué pena.




13 oct. 2014

Choosing wisely

Genial video para animarnos a escapar del control médico exagerado y a escoger las ocpciones más sensatas en cuanto a la salud... ¡A bailar!

10 oct. 2014

Muchas gracias, Sr. Rodriguez

En la primera rueda de prensa tras conocerse la infección por Ébola de Teresa Romero, alguien avispado debía haber que decidió que lo mejor era esconder al consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, el excelentísimo Sr. Don Javier Rodriguez. Con buen tino, pensó que era más útil esconderse tras la torpeza evidente de la ministra, apoyada en la dinámica de silencios y respuestas vagas y distantes en las que su querido jefe Mariano es un auténtico experto. Efectivamente, acertó. Porque cuando el Sr. Rodriguez ha decidido sacar la cabeza y abrir la boca, de manera reincidente, además (se ve que cuando se lanza, no hay quien le pare, debe ser de la quinta del ministro de educación), el verdadero problema aparece de manera evidente ante nosotrxs.

Porque hay problemas importantes que han quedado de manifiesto en estos pocos días, aunque muchos vuelven a ser actualizaciones de déficits ya conocidos de nuestro gobierno: incapacidad, improvisación, opacidad, escapismo, nula asunción de responsabilidades...

Y en esas podríamos estar, discutiendo de cuál de esos problemas es más grave, si no fuera porque el Sr. Rodriguez ha saltado a la palestra para encarnar de manera diáfana cuál es la tragedia de fondo en este asunto: la absoluta falta de respeto por la vida y las personas, que son utilizadas como kleenex a conveniencia cuando se las necesita y arrojadas como desechos cuando ya no hay nada más que sacarles (o incluso buscando sacar rentabilidad al deshacerse de ellas).

Con razón se recuerda también que hay muchas otras personas en el continente africano muriendo por esta y por muchas otras enfermedades, la mayoría de ellas evitables, y que en torno a ellas no se movilizan tantos recursos ni apasionadas defensas como en torno al perro de Teresa Romero. Pero es ahí donde el Sr. Rodriguez vuelve a aparecer para igualar la situación de una y otros, para dejar en evidencia que sus vidas le traen al pairo, al igual que su dignidad, y que lo único que le interesa es ver cómo salir del paso sin verse salpicado por la realidad.

Hay que dar las gracias al Sr. Rodriguez, sí. Porque esta manera de ser y estar en el mundo no es exclusiva de él, aunque muchos de sus compañerxs la escondan. Pero a poco que se rasque es evidente que esta actitud es muy representativa de quienes nos gobiernan en este momento.

Porque parece que les trae al pairo que casi un millón de personas se hayan quedado sin asistencia sanitaria por el hecho de haber nacido en otro país y no haber conseguido regularizar aquí su situación. Esto se ha cobrado muchas vidas, algunas de ellas de manera muy evidente, y además no se ha conseguido explicar cuáles han sido los beneficios que se han conseguido con esta decisión. Pero total, les da igual dejar a toda esa gente desasistida. Mientras se pueda agitar la bandera de la inmigración como problema, aunque sea mintiendo, todos tranquilos.

También les traen al pairo las personas africanas afectadas por el Ébola que tan alarmante es que sufra un europeo. Por eso la idea de, en vez de traer a los misioneros, mandar un hospital de campaña para atenderles donde se encontraban así como a lxs demás afectadxs en la zona, les debió parecer absurda. Y por eso dejaron fuera del avión a una monja infectada, pero que no tenía la suerte de ser española. Eso sí, cuando días después otro misionero estaba ya en fase terminal y ella había superado la enfermedad, bien que se la trajo a España, en ese momento sí, en un viaje mucho más enrevesado que el anterior, para poder extraerle suero que poder usar como tratamiento.

O ahora que se evidencia la falta de formación recibida por el personal para el tratamiento de estos casos, y la desconfianza y el miedo aumentan, la salida que encuentran es el aprovechar la precaria situación laboral de la gente para contratar enfermeras de manera temporal para dedicarse a estas tareas. ¿Cómo van a decir que no? ¿Qué plan de formación hay para estas profesionales de manera que puedan asumir sus responsabilidades, que pueden llegar a a ser muy complejas?

Y así con tantos otros ejemplos tan evidentes a lo largo de estos días. Ningún respeto, ninguno, por quién está sufriendo. La única preocupación es la de salvar el propio trasero. Ni más, ni menos.

Gracias, Sr. Rodríguez, muchas gracias una vez más. Es usted tan absurda y evidentemente inmoral y miserable que no deja lugar a dudas de como funcionan ustedes. Porque a día de hoy, nadie de su entorno le ha descalificado. Será porque aunque las formas varíen, en el fondo deben estar ustedes todos de acuerdo.

P.D. Hay miles de artículos y escritos muy interesantes, pero acá van los dos últimos que he leído y que me parece de lo mejores:

http://www.actasanitaria.com/ebola-cuestiones-basicas/ de Gervás.

http://repunomada.blogspot.com.es/2014/10/rindamos-un-homenaje-publico-las.html muy necesaria perspectiva de parte de J. Repullo

6 oct. 2014

El TTIP contra todxs

Encontrado en la web de CAS Madrid, para que tengamos claro el impacto de este tratado que se quiere imponer. Para quien quiera movilizarse, se está convocando en Madrid para el 11 de octubre...


Impacto del TTIP en la salud de los europeos


La Asociación Europea de Consumidores alerta del impacto que tendrá el TTIP en la salud de los Europeos

Según la Asociación Europea de Consumidores (BEUC), el debate público que está teniendo lugar actualmente en el Reino Unido sobre cómo el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP) afectará a el sistema de salud nacional británico (NHS), es sintomático del recelo que muestran en general los europeos hacia este tratado, en particular en temas de salud pública. 

Si bien la BEUC reconoce que el TTIP podría generar una serie de beneficios para los consumidores europeos y americanos, también subraya que existen riesgos que podrían cancelar estas posibles ventajas.

Entre las aportaciones positivas del tratado, la BEUC ha subrayado que una mayor cooperación entre la Agencia de Medicamentos Europea (EMA) y la Agencia Americana para Alimentos y Medicinas (FDA) favorecerá un mayor acceso de los consumidores a medicinas innovadoras y un mayor intercambio de información en temas de seguridad e inspección sanitarias y de resultados de ensayos clínicos. 

Discrepancia en torno a la confidencialidad comercial

Sin embargo, en una carta dirigida a Douglas Bell, el presidente del Comité de la Política Comercial de los EEUU (involucrado en las negociaciones del TTIP), la industria farmacéutica estadounidense (PhRMA) presiona para que se disuade a la EMA de seguir con su propuesta de política de transparencia en torno a los resultados de los ensayos clínicos. Para PhRMA, el principio de confidencialidad comercial debe “preservar los incentivos a la investigación biomédica protegiendo adecuadamente datos comerciales confidenciales de una divulgación inapropiada”. Por su parte la EMA en su propuesta matiza que la Agencia no puede revelar datos comerciales confidenciales “excepto si predomina un interés público que justifique la divulgación”. A su vez, la BEUC ha insistido en que los informes de los ensayos clínicos no deberían ser considerados como comercialmente confidenciales y que no se puede anteponer los intereses comerciales a los de la salud pública. 

Otro punto del TTIP que preocupa a la BEUC es la mayor autoridad que los negociadores pretenden dar a las farmacéuticas en materia de fijación de los precios y de reembolso de los gastos sanitarios.  “Dar más poder a la industria farmacéutica llevará a que encarezcan los medicamentos en Europa”, afirma la asociación de consumidores. 

En fin, existe también otro riesgo más con la ampliación del plazo de las patentes. Esto retrasaría la entrada al mercado de los genéricos, más baratos para los consumidores. 

La BEUC se opondrá también a cualquier intento del TTIP de rescindir la prohibición europea actual de hacer publicidad directa de medicamentos a los consumidores (cosa que se hace en Estados Unidos) puesto que llevaría a una “demanda inapropiada y costosa de medicamentos”. <

A todo esto, hay que añadir que el pasado jueves 11 de septiembre, la Comisión Europea a rechazado una propuesta de Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) de obtener de los Estados miembros que no firmen los tratados TAFTA y CETA, respectivamente entre la UE y los EEUU y entre la UE y Canadá. La ICE había sido propuesta por una alianza de 230 movimientos ciudadanos de 21 países miembros de la Unión Europea. Para Michel Dubromel, de la asociación France Nature Environnement (Francia Naturaleza Medioambiente), uno de los organismos promotores de la ICE en Francia, “en vez de responder a nuestras preocupaciones hacia una política comercial europea totalmente opaca a los ciudadanos, la Comisión se niega al debate y al sentido común. Desde un punto de vista ciudadano, esto es un acto despótico alienante para todos los pueblos de Europa”. Frente al rechazo, la alianza de colectivos prepara una jornada de movilización europea el próximo 11 de octubre con un centenar de acciones coordinadas en todo el continente. 

(Artículo publicado el 11 de septiembre de 2014 por Monique Goyens en www.beuc.eu. Sintesis y traducción : Nathalie Pédestarres)

30 sept. 2014

Suma contra la exclusión sanitaria

Ahora ya es posible sumarse a este manifiesto a título personal, ¡anímate!

Más de 60 organizaciones y plataformas de los ámbitos social, profesional y científico de todo el país, suscriben el Manifiesto, Contra la exclusión sanitaria, en defensa de la sanidad universal. Un manifiesto que coinciden con el segundo aniverario de la entrada en vigor del RDL 16/2012 de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones.


CONTRA LA EXCLUSIÓN SANITARIA, EN DEFENSA DE LA SANIDAD UNIVERSAL

Cuando se cumplen dos años de la entrada en vigor del RDL 16/2012, sesenta y tres organizaciones y plataformas de los ámbitos social, profesional y científico, denuncian los impactos del mismo y el incumplimiento por parte de l Gobierno Español de la legislación internacional de derechos humanos.

En Abril de 2012 el Gobierno aprobó el Real Decreto Ley 16/2012, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones (en adelante RDL). Con este RDL la asistencia sanitaria dejó de ser un derecho de todas las personas, y pasó a ser una prestación vinculada a la condición administrativa de asegurado. Además se restringen ciertas prestaciones y se aumenta la carga económica directa para las personas. Dos años después el balance no puede ser más negativo:

  • Tras la aplicación del RDL, al menos 873000 personas en España perdieron el derecho a la asistencia sanitaria, según cifras del propio Gobierno. Hablamos de una población especialmente vulnerable y que debería gozar de medidas de protección sociosanitarias. Hay que apuntar además, que se trata de un colectivo que, al igual que todo ciudadano viene contribuyendo a su financiación mediante los impuestos.
  • La diferente aplicación del RDL por las Comunidades Autónomas (CCAA) y la disparidad de criterios en la aplicación de la normativa por parte de los centros sanitarios ha deteriorado aún más la cohesión territorial en el Sistema Nacional de Salud, y ha convertido el acceso a la atención sanitaria en un auténtico laberinto administrativo.
  • Incluso en aquellos supuestos en los que el RDL reconoce el derecho a la atención (embarazadas, menores, atención de urgencias...) se han originado numerosos casos de desatención, sin que, hasta la fecha, se haya tomado ninguna iniciativa para atajar estos incumplimientos.
  • El desplazar la atención a las urgencias (si ésta se logra) genera retraso diagnóstico y agravamiento de las patologías, lo que supone un aumento del gasto sanitario para su atención. Estudios en otros países han demostrado que medidas de exclusión sanitaria similares han generado un gasto hasta cuatro veces mayor del que costaría con una atención inclusiva.
  • La exigencia de firma de compromisos de pago, la facturación indebida de la atención en urgencias y otros impedimentos para el acceso al sistema sanitario, han generando un efecto disuasorio y una ruptura de la continuidad asistencial, que está poniendo en grave riesgo la salud y la vida de las personas, tal como organizaciones medicas han evidenciado en los fallecimientos de Alpha Pam en Mallorca, Soledad Torrico en Valencia y Janneth Beltrán en Toledo.
  • A pesar de que algunas CCAA emitieron instrucciones para asegurar asistencia sanitaria para toda la población en los supuestos de salud pública, el citado RDL sienta las bases para que se produzca un retroceso en los programas de prevención, vigilancia y control de enfermedades tanto transmisibles como no transmisibles. Las dificultades de acceso de sectores de población a las medidas propuestas para evitar la aparición de nuevos casos y/o el control de brotes epidémicos (vacunación, quimioprofilaxis o inmunoprofilaxis, aislamiento, diagnóstico o tratamiento), tiene repercusiones no sólo en el ámbito individual sino también en la salud colectiva.
  • En un contexto de incremento de la desigualdad económica (en los cuatro años iniciales de la crisis, la desigualdad en los ingresos creció en la misma medida que se había logrado reducir en los veintidós años previos) el encarecimiento del acceso a determinadas prestaciones y medicamentos, y la exclusión sanitaria de las personas más vulnerables, provocados por la promulgación del RDL, ha generado un incremento relevante de las desigualdades en salud, como empieza a demostrarse en algunas CCAA. Está demostrado que el incremento en la desigualdad de ingresos produce un aumento de problemas de salud, un peor uso de los medicamentos y un incremento general del sufrimiento.
  • Resulta preocupante el posible impacto de género del RDL, dados los crecientes obstáculos que están encontrando las mujeres migrantes a quien es se les ha retirado la tarjeta sanitaria, lo que dificulta la detección de casos de violencia de género, así como la adecuada asistencia en casos de violencia sexual. En el caso de las víctimas de trata de seres humanos se limita el acceso a quienes se les otorga el periodo de restablecimiento y reflexión, mientras que a la mayoría no se les reconoce el derecho a la asistencia sanitaria. De igual manera, conviene recordar que son las mujeres el colectivo mayoritariamente afectado por la desigualdad económica.
  • Varios organismos de Naciones Unidas y del Consejo de Europa han subrayado que esta reforma contraviene estándares internacionales de derechos humanos. Han dirigido numerosas recomendaciones al Gobierno español instándole a garantizar el acceso a la atención sanitaria de las personas migrantes, independientemente de su situación administrativa. Asimismo, le han pedido que evalúe el impacto de la reforma sanitaria en términos de derechos humanos, y le han recordado que las normas de derechos humanos no pueden ser ignoradas por las presiones fiscales. Hasta la fecha el Gobierno no ha cumplido ninguna de estas recomendaciones.
  • Por su parte, el Tribunal Constitucional en dos autos afirma que “el derecho a la salud y el derecho a la integridad física de las personas afectadas..., así como la conveniencia de evitar riesgos para la salud del conjunto de la sociedad, poseen una importancia singular en el marco constitucional, que no puede verse desvirtuada por la mera consideración de un eventual Ahorro económico que no ha podido ser concretado”. Efectivamente, antes de implantar el RDL no se analizó ni comunicó con claridad el ahorro que iba a suponer y hasta la fecha no se ha publicado ningún cálculo al respecto.

29 sept. 2014

Yo Sí Sanidad Universal al aparato

Interesante carta aparecida hace unos días en eldiario.es

Yo Sí Sanidad Universal: A los profesionales de la sanidad, con el deseo de caminar a su lado



Hasta que comencé a participar en el colectivo Yo Sí Sanidad Universal, para mí los profesionales que trabajan en sanidad (los sanitarios y los no sanitarios) estaban al otro lado de la barrera: detrás del mostrador, detrás de la mesa, transitando por caminos muy diferentes a los míos y con los que yo me cruzaba sólo cuando me sentía enferma.

Después conocí que hay un sinfín de literatura y práctica sobre el papel del paciente en la sanidad. Pero cuando empecé a ir a los centros junto con personas a la que les habían quitado la tarjeta sanitaria, con el objetivo de acompañar a los profesionales para que pudieran atender, me di cuenta de que estábamos haciendo algo más: intentando que confluyeran la necesidad de atención con la obligación y las ganas de prestarla y con la determinación de no perder la universalidad de nuestro sistema sanitario. Experimenté qué ocurre cuando el paciente dice cosas no sólo sobre su enfermedad, sino sobre el propio sistema sanitario y lo hace desde su lugar, igual que lo deberían poder hacer los profesionales sanitarios y los no sanitarios desde el suyo. Porque, ahora lo sé, todo, absolutamente todo es sanidad pública y tiene su peso en la salud de esa persona, desde cómo la das de alta en el sistema informático hasta que pone el pie en la calle tras el alta médica.

La idea, pues, era caminar juntas un poco, las usuarias y usuarios y los profesionales sanitarios y no sanitarios. Tal y como se caminó por las calles de Madrid en la Marea Blanca. Sin embargo, en los acompañamientos, en muchas ocasiones encontramos hostilidad, desentendimiento, confusión, miedo. ¿Qué nos mantiene por caminos tan separados? Influyen las órdenes orales, la desinformación, las viejas rutinas colisionando con nuevas realidades en un entorno en el que “efectividad” significa “ahorro” que significa “gastar” lo menos posible que acaba significando dejar fuera a algunas personas. Pero pienso que, teniendo en cuenta todo eso, es urgente preguntarse si no hay una lógica penetrando en el sistema sanitario a través de pequeñas decisiones que tomamos cada día. Una lógica que coloca criterios económicos por encima de criterios de salud. Eso que no nos gusta de los planes privatizadores.

Es posible que triunfe la lógica de no atender a las personas sin tarjeta. En Yo Sí Sanidad Universal hemos comprobado y denunciado que la forma de aplicación de este decreto se ha concretado en negar o intentar cobrar o efectivamente cobrar la asistencia a personas que tienen derecho a ella. Si es así, si gana la lógica del “no”, me hago una pregunta: ¿cuándo sucederá que, tras una muerte como la de Soledad Torrico, Alpha Pam o Jeanneth Beltrán, recaiga sobre los profesionales una sentencia condenatoria? No pregunto si esto sucederá, pregunto cuándo.

En nuestros contactos con la administración del SERMAS (Servicio Madrileño de Salud), los responsables siempre han reconocido, mostrando sorpresa, que se dan irregularidades e incluso nos solicitaron un informe con los nombres de los centros donde se daban. Igual que el decreto responde a una lógica que individualiza la salud y al mismo tiempo el dolor y la exclusión, los responsables de pergeñarlo y aplicarlo individualizan la responsabilidad (también jurídica) en los profesionales.

No sugiero que “hay que guardarse las espaldas” porque la gente acabará denunciando. Muy al contrario, mi deseo es poder transmitir al menos un ápice de las inmensas ganas que tenemos de poder caminar juntas con vosotras, las profesionales de la sanidad pública. Porque en todo este tiempo han muerto personas por culpa del decreto de exclusión sanitaria. Si no podemos permitir que la lógica del dinero domine el sistema sanitario, aún menos debemos asumir otra, la que dice que unas muertes importan menos que otras. O que algunas muertes son inevitables por razones burocráticas o económicas. Y donde digo muerte digo enfermedad o malestar.

No se trata de abusar, aprovecharse del sistema o burlar nada. Se trata de construir contra lógicas que ganen en la carrera a lo que parece empezar a transitar por nuestro sistema sanitario, eso que no nos gusta y que individualiza, que privatiza, que divide, que estratifica, que excluye. Y esto sólo se puede hacer si caminamos juntas.

Marta Pérez, Yo Sí Sanidad Universal

25 sept. 2014

Donde esté la industria, que se quite la salud

La verdad es que me deja de piedra ver noticias como esta:

"La “nueva” Comisión Europea de Jean Claude Juncker, ha quitado a la Dirección General de Salud y Consumo el control de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para dárselo a la de Empresa e Industria, dependiente de la comisaría de Mercado Interno, Industria, Emprendedores y Pymes."


Aunque a mismo tiempo hay que agradecer la coherencia y lo clarificador que resulta el asunto para entender qué es lo que está en juego en el campo sanitario: recuperar el control de los procesos terapéuticos de manera que se enfoquen de verdad a atender las necesidades y promover la salud de quienes acuden a la consulta, para no terminar siendo dispensarios automáticos de beneficios para las farmacéuticas.

Tema complicado este, porque aunque el profesional quiera recuperar el dominio de los procesos y racionalizar sus actuaciones, muchas veces se encuentra con la resistencia de la persona que acude a él/ella, que en realidad en esos casos suele saber bastante bien lo que quiere: un medicamento "bueno" y no "esos genéricos"; una solución rápida o al menos una remisión de la sintomatología de manera fácil y sin compromisos; un acceso, en definitiva, a esos bienes comerciales que la industria farmacéutica consigue hacernos pasar como imprescindibles para una protección y recuperación de la salud perdida.

Pues sí, va a ser que esto de los medicamentos y la salud (desde el punto de vista organizativo), tiene más que ver con el mundo empresarial e industrial.

Gracias, Junker y compañía, por ayudarnos a situar mejor las cosas.

22 sept. 2014

¿Quién lo merece?

Hoy en la marea blanca hemos estado caminando prácticamente todo el rato delante la plataforma de afectadxs por la Hepatitis C. Era llamativo el cabreo que tenían, como demostraban a través de constantes comparaciones y algunos comentarios hirientes, por las "misiones de salvamento" realizadas a los sacerdotes infectados por el ébola, propias de un sistema al que no le importa gastar lo que haga falta por salvar una vida; mientras tanto, a ellxs se les dice que este mismo sistema no da de sí como para poder pagar el tratamiento de su enfermedad crónica y de pronóstico bien negro, no solo por su mortalidad, sino por el sufrimiento que conlleva durante los años previos a ella (en parte generado por los medicamentos usados hasta ahora, no muy eficaces en acabar con la infección pero si en generar efectos secundarios muy importantes).

Esta situación me recordaba el artículo aparecido hace ya unos días en médico crítico, cuando se abordaba la diferencia de valor que marcamos entre las vidas contadas estadísticamente y las vidas "identificadas". Aunque pensándolo mejor, en realidad el problema en el caso de la Hepatitis C no es por falta de identificación, sino más bien al contrario, por exceso de identificación y relación con un estereotipo: para muchxs, el que tiene la Hepatitis C es porque habrá tenido (y puede que se siga teniendo) comportamientos de riesgo o malos hábitos, como los queramos llamar, en relación a drogas principalmente. De esta categorización escapan quienes han contraído la enfermedad por transfusiones sanguíneas realizadas antes de que se supiera detectar el virus en la sangre. Y en algunos casos se llega a marcar tanto la diferencia que se pide explícitamente que el tratamiento se financie para aquellxs infectadxs "no culpables", dejando a lxs demás de lado, como si fuera de hecho su penitencia por su mal comportamiento.

Todo esto se complementa con los discursos y loas en honor de la vida entregada de los misioneros infectados, queriendo así justificar el que ahora se dispongan para ellos todos los medios a nuestro alcance.

¿Es este el sistema sanitario y de cuidados que queremos? ¿Uno que se constituye en juez y administrador de penitencias, bien sea para limitarlas o para reforzarlas según lo que cada unx merezca?

Mal asunto este... Menos mal que sigue habiendo reflexiones sensatas y coherentes sobre este asunto, de nuevo de parte de J. Padilla.

13 sept. 2014

21S - Marea Blanca contra la exclusión sanitaria

La marea blanca continúa, incansable, afinando cada vez mejor para denunciar las claves de la injusticia. ¡No podemos faltar el próximo domingo!

9 sept. 2014

Epigenética y desigualdades en salud

Podría darle más vueltas al tema, pero imposible ser más claro que Rafa Cofiño en los siguientes posts que ha publicado en Salud Comunitaria. Así que por si alguien no los ha leído todavía, acá dejo los enlaces. Imprescindible:

1. Epigenética, determinantes sociales de la salud y salutogénesis: introducción
2. Los determinantes sociales de la salud y la causalidad social
3. Las causas de las causas (again)
4. Epigenética, aspectos generales
5. Epigenética, la narrativa de los barrios en nuestros cuerpos

Y si a alguien se le ocurre algo que aportar, añadir o comentar, vía libre. Yo por ahora todavía estoy digiriendo la información acumulada.


7 jul. 2014

En comunidad

Las redes de solidaridad pegadas a la realidad siguen dándonos pistas fundamentales sobre por donde debemos caminar para el cuidado de la salud como algo universal como algo a lo que todos y todas tenemos derecho. No hay más que echar un vistazo a este artículo aparecido en el periódico Diagonal:


La locomotora de la crisis, o de la estafa capitalista, según se mire, está llevándose por delante a un gran número de víctimas. Uno de los colectivos que más sufre sus efectos es la población inmigrante, ya muy precarizada en los tiempos de bonanza económica, pero hoy directamente maltratada desde la Administración a través de cambios en las leyes y, en ocasiones, al margen o bordeando éstas (mediante controles basados en perfil racial, deportaciones, etc.). Entre todas las medidas, quizá la más grave es la aprobación del Real De­creto Ley 16/2012, por el que se retiraba el derecho a la asistencia sanitaria a los extranjeros que careciesen de un permiso de residencia.

Las consecuencias de una reforma como ésta, como es lógico, varían mucho de un lugar a otro. En el barrio barcelonés del Raval, cerca del 50% de su población es extranjera. Entre sus calles estrechas, siempre llenas de gente y de comercios abiertos durante todo el día, conviven nacionalidades y culturas de orígenes diferentes. El barrio y sus vecinos viven con indiferencia ese esfuerzo impulsado desde la Administración por hacer de la marca Barcelona una postal al servicio del turista, visitante o empresario de turno, ignorando las dificultades que se viven en lugares como éste.

Tras la entrada en vigor del decreto de “apartheid sanitario” era evidente que muchos habitantes del Raval y zonas aledañas se verían afectados. No sólo aquellos que carecían de papeles, sino también los que estaban perdiendo su empleo y, por tanto, no podrían renovar su tarjeta sanitaria en un futuro. Ante esta situación, varios vecinos decidieron que había que hacer algo. Una doctora, dos trabajadores sociales y dos vecinas plantearon en la asamblea del barrio la necesidad de montar un consultorio para atender a las personas que no podían ir a los centros de salud públicos.

30 jun. 2014

Abrazar la vida

Nos conocimos durante los seis meses en los que trabajé como médico en el CAID (Centro de Atención Integral para Drogodependientes). Pero ha sido ahora, en otro contexto, compartiendo tiempos de creación y reflexión en diferentes proyectos del Movimiento ATD Cuarto Mundo, cuando se han dado las condiciones para poder hablar con más libertad.

Porque mientras estás entre las paredes de un recurso como el CAID, la institución y su actividad se convierten en el ombligo alrededor de las cuales parece que todo gira: sus protocolos, sus tiempos, sus recursos, sus limitaciones...

Por eso el otro día, cuando ella me contaba su proceso vital, cómo había conseguido "desengancharse" (lo que no es lo mismo que dejar de consumir, por mucho que desde determinados enfoques en este campo se tome lo uno por lo otro; pero no, la clave no es el no volver a consumir nunca más, sino llegar al punto en el que si ese consumo existe no determine todas las demás facetas de tu vida), desplegando poco a poco anécdotas y retazos de vida, dando paso al carrusel de personas clave en este proceso, chocaba tanto la imagen que ella me daba de su proceso de liberación de la droga con los protocolos marcados por instituciones como los CAID. Al final este camino venía marcado por las relaciones con su hermano y con sus hijos, a los que hacía años que no veía, pero de los que un simple mensaje positivo permitía poner en marcha toda una dinámica de lucha y esperanza por salir adelante; por la posibilidad o no de tener una vivienda, y por las relaciones con las personas con las que convivía; por el proceso de enfermedad  y muerte de su pareja, etc. Y así tantas y tantas cosas...

Lo curioso es que durante todo este tiempo el CAID ha permanecido como un recurso constante, como una referencia permanente. Pero al hablar de lo que esta institución ha permitido, aún reconociendo el apoyo de algunos profesionales en momentos concretos, lo que aparecen en primera plana son los reproches. Pero no son reproches por haber hecho mal las cosas, no. Se trata, fundamentalmente, de que no ha encontrado allí un acompañamiento válido para el resto de circunstancias vitales que iban siendo determinantes. En los protocolos seguidos por los profesionales no había espacio para plantear que el mensaje de uno de sus hijos ofrecía un nuevo rayo de esperanza, que los conflictos con sus compañeros de piso la estaban consumiendo y la dejaban sin fuerzas para afrontar nuevos retos, o que el dolor de la despedida de su pareja necesitaba de un abrazo, simplemente.

Más que pasos a seguir, o mapas de decisiones, lo que se necesita es alguien dispuesto a dialogar con la vida de quién se acerca. Ni más, ni menos.

18 jun. 2014

#LibertadCarlosyCarmen

Esta es una iniciativa en la que colaboran varios blogs y profesionales sanitarios para expresar su disentimiento con el encarcelamiento de Carmen y Carlos






No al encarcelamiento de Carlos y Carmen
15 de junio de 2014


“en una sociedad injusta el único sitio de la persona honrada es la cárcel”
Thoreau

“¿Ante el colapso económico e ideológico del sistema económico existente, es posible que estemos entrando a otro período durante el cual la medicina social pueda florecer?”
M. Anderson, L. Smith


Vic Siedel es profesor emérito de la Montefiore Medical Center and Albert Einstein College of Medicine y profesor adjunto de Salud Pública en la Weill Medical College de la Universidad de Cornell University. Su llegada en 1969 al Montefiore y la Universidad Albert Einstein de Nueva York supone un inicio de un período de florecimiento de la Medicina Social en Estados Unidos en la década de los 70. El Dr. Siedel fue presidente de la American Public Health Association y de la organización Physicians for Social Responsability (organización que recogió el Premio Nobel de la Paz en 1985).
Vic Siedel fue arrestado en varias ocasiones, alguna de ellas siendo presidente de la Asociación Americana de Salud Pública. Los motivos de su arresto fueron debidos a ejercer movimientos de protesta frente a conflictos sociales claramente relacionados con la dignidad y el bienestar de las personas: por manifestarse en contra de la realización de pruebas nucleares o por realizar protestas contra el apartheid del gobierno sudafricano.

El pasado día 11 de junio nos enteramos de la noticia: el  juez del juzgado de lo penal número 1 de Granada ponía en estado de busca y captura a Carmen Cano y Carlos Bajo, autorizando a las fuerzas y cuerpos de seguridad para que los detuviesen e ingresen en prisión.

De la historia de Carlos y Carmen nos habíamos enterado algunas semanas antes, gracias a un precioso escrito de apoyo de Juan Irigoyen y a la campaña de apoyo iniciada desde el 15M de Granada y Stop Represión.

En la Huelga General del 29 de Marzo de 2012, el 15M de Granada organizó un piquete informativo que recorrería las calles de la ciudad pidiendo solidaridad con la jornada de huelga. Carlos y Carmen fueron identificados aleatoriamente por la policía en ese piquete a la salida de un bar. Ni se produjeron amenazas, ni hubo actitudes violentas ni se impidió a nadie que trabajase mientras el piquete permaneció allí. En días posteriores la dueña del bar interpuso una denuncia que meses más tarde, tras pasar el caso a manos del fiscal, acabaría dando lugar a una “sentencia ejemplarizante” por la cual el juez condenó a ambos a 3 años y un día de cárcel por un “delito contra el derecho de los trabajadores”.

La historia de Carlos y Carmen no era muy diferente a las de tantos otros, llámense Isma y Miguel, Carlos y Serafín, Tamara y Ana, Koldo y un largo etcétera más de nombres. Todos ellos rostros anónimos con historias de lucha detrás.
Carlos es un estudiante de Medicina como lo fue en su momento Vic Siedel. Ambos entrarían en esa clasificación que podríamos considerar “raritos”, por su interés por la medicina social. Carlos es uno de esos estudiantes que necesitamos saber que existen y que sigue habiendo en ese territorio hostil llamado “Facultad de Medicina”. Personas que miran con otros ojos su vocación, que piensan en la medicina como un eje más de todo el entramado social , que salen a las calles, que se preguntan cosas, que critican al sistema capitalista éste en el que estamos inmersas y que daña nuestra salud (eso que intentamos proteger). En definitiva, que luchan desde abajo por una salud colectiva en el marco de una sociedad individualista y piramidal. Hay quien dudará que los motivos de condena poco tendrán que ver con la medicina social. Esto nos lleva a hablar de Carmen.

Carmen es una mujer de 56 años. Desempleada, sin trabajo desde hace dos años y sin derecho a ningún tipo de prestación desde octubre del año pasado. En calidad de mujer y desempleada tiene más riesgo de enfermar y de tener una peor calidad de vida, tal y como se ha venido explicando una y otra vez en la literatura científica (ésa que nos tenemos que leer y aprender si queremos ser profesionales competentes). Carmen, lejos de quedarse en su casa, asumiendo una realidad en nada alentadora, decidió de forma consciente participar en un piquete informativo por los derechos laborales de sus conciudadanos y los suyos propios. Lo que en definitiva, si abrimos un poco la mirada y pensamos en la relación entre determinantes sociales y salud y en lo que tendría que significar una salud real en todas las políticas, hace de Carmen un ejemplo de dignidad y un agente de salud para el resto de la comunidad.

Carlos y Carmen son dos personas incómodas para el sistema. Pero como Vic Siedel son personas imprescindibles para nosotras. Son reflejo de aquello en lo que creemos y que en tantas ocasiones nos hace predicar en el desierto. Carlos y Carmen nos reflejan su labor en favor de la salud pública. Si ellos son culpables de haber defendido los derechos de los trabajadores, también lo somos nosotros, cada vez que animamos a acudir a un sindicato en lugar de dar medicación ante una ansiedad relacionada por las precarias condiciones laborales de nuestros pacientes; somos culpables cada vez que atendemos a una persona a la que se ha privado de la asistencia sanitaria en las mismas condiciones que los demás, por culpa de un RDL 16/2012 impuesto desde el mal gobierno; somos culpables cada vez que pensamos en términos de desigualdades sociales para abordar la salud de la población; somos culpables cada vez que hablamos de lo poco que influimos los profesionales sanitarios en la salud de las personas y lo mucho que lo hacen el desempleo, los desahucios, la pobreza infantil y muchas otras cuestiones para las que personas como Carlos y Carmen, con su presencia en las calles, con su acción, quizás sí puedan mejorar. ¿Somos culpables?¿Son ellos culpables? No queremos una sociedad injusta llena de cárceles de gente honrada.

Por ello, proponemos:

1. Os animamos a participar en la petición que se remitirá al Ministerio de Justicia para la concesión de indulto (es urgente: la carta se remitirá el martes)
Bien firmando directamente aquí:
O bien remitiendo vuestro modelo de carta personalizada (que podéis descargar aquí) a a la siguiente dirección:

2. Os invitamos a difundir la información sobre el caso de Carlos y Carmen en todas las asociaciones, plataformas, sociedades científicas y colegios profesionales de vuestro entorno relacionadas con sanidad y salud. Consideramos que establecer un proceso de reflexión y debate sobre este asunto puede ser muy enriquecedor para evitar que vuelvan a ocurrir situaciones similares.

3. Animamos e invitamos a dichos colectivos a implicarse y como hicieron otras asociaciones, sociedades científicas y colegios profesionales - la Asociación Americana de Salud Pública en la época de Vic Siedel, por ejemplo- difundir y denunciar la desproporcionada pena impuesta en el caso de Carlos y Carmen.

4. Podéis difundir vuestra vuestra fotografía solicitando el indulto para Carlos y Carmen y que se detenga su proceso de encarcelamiento.

26 may. 2014

Partos en otros mundos

Una experiencia interesante la de los partos adecuados culturalmente. Un ejemplo de reconocimiento y respeto a diferentes formas de vivir el cuerpo y sus diferentes dimensiones. Via Periódico Diagonal y Médicos del Mundo.


Bolivia posee uno de los porcentajes más altos de mortalidad materno-infantil de América Latina. En el año 2013 se registraron 230 mujeres y 36 bebés fallecidos por cada cien mil nacidos vivos. Una de las principales razones de esta alta tasa es la hemorragia durante el parto, debido a que un gran porcentaje de la población no acude a los hospitales para dar a luz. Uno de los motivos es que éstos no respetan las formas tradicionales para hacerlo. Desde hace algunos años, en algunos hospitales se han creado salas acondicionadas de acuerdo a las tradiciones indígenas, donde trabajan conjuntamente médicos y parteras, para que las mujeres que no confían en la medicina acudan a ellos. Y, gracias a medidas como ésta, el porcentaje de muertes ha disminuido en los últimos años.
En esta línea, en 2006 el Go­bierno creó el Viceministerio de Medicina Tradicional e Inter­cul­turalidad, con el objetivo de “promover, proteger, velar por la preservación y fortalecimiento de las medicinas tradicionales, de acuer­do al conocimiento y sabiduría de las culturas originarias [...] en un modelo de gestión y atención con un enfoque intercultural en salud”. El viceministerio se crea para respetar los distintos conceptos de salud/enfermedad de cada cultura, en un intento por promover el acceso al sistema de salud de los pueblos indígenas, originarios, cam­pe­sinos y afrobo­livianos”. Tam­bién se constituye como espacio de organización y movilización sociocomunitaria del “buen vivir”, concepto que se establece como objetivo final de toda política. Además, esta institución trabaja por el reconocimiento de las prácticas de la medicina tradicional en los diferentes servicios de salud, fomentando su investigación y su integración con la medicina occidental.
El fotógrafo Olmo Calvo, del colectivo del periódico DIAGONAL, ha documentado para Médicos del Mundo estos partos de mujeres principalmente de etnia aymara de la zona de Patacamaya en un trabajo titulado 'Partos en el techo del mundo'. Se retrata una forma de dar a luz a hijos e hijas en centros sanitarios pero respetando los deseos de las mujeres protagonistas. En estas salas “con adecuación cultural”, las mujeres pueden elegir quién quieren que esté presente en el momento del nacimiento. “Puede ser tu madre, tu suegra, la partera de tu comunidad e incluso tus hijos e hijas mayores. Ni siquiera tienes que empujar tumbada en la camilla –esa postura que siempre les pareció tan rara–; pueden hacerlo de cuclillas, de rodillas, como tu cuerpo se acomode mejor al dolor. Si las cosas van mal, el quirófano está allí mismo, y no hay que pagar por la cesárea”, explican desde Médicos del Mun­do. Las salas cuentan también con camas con barras de madera, colchonetas o banquetas de parto, e intentan recrear el ambiente de sus propios domicilios con paredes de colores cálidos, suelos de madera y mantas artesanales.
Estas fotografías son parte de un proyecto de unas cien, fruto del acompañamiento del fotógrafo Olmo Calvo durante el último mes de embarazo de las protagonistas hasta el momento íntimo del parto.

19 may. 2014

La fuente de riqueza... y salud

Acabo de terminar, hace unos días, de leer el libro de "Porqué la austeridad mata", de Stuckler y Basu. Un libro tremenda y dolorosamente clarificador. En un comentario anterior señalé que poner el foco en la austeridad en vez de en la pobreza me parecía que podía confundir. Sin embargo, tras haber leído el libro entiendo perfectamente el por qué de esta elección. Es tan evidente, en el sentido de la cantidad de pruebas acumuladas, la influencia que tienen en la salud de las personas y poblaciones las decisiones políticas y económicas, bien sea a favor de la protección social (caso en el que se ha demostrado que la salud aumenta) o atacando las redes de sostén y apoyo (con unos empeoramientos evidentes de diferentes indicadores sanitarios), que los autores han quedido poner el dedo en esa llaga: la imposición de la austeridad no se fundamenta más que en creencias en base a una ideología determinada. Porque no sólo mejoran los resultados en salud cuando se decide invertir en protección social, sino que también mejoran los datos económicos y de desarrollo.

No hay excusas que valgan. Si se puede. No se quiere. Pero no olvidemos que, como dicen los autores al final del libro (ahora voy y lo reviento): "La fuente definitiva de riqueza de cualquier sociedad es su gente. Invertir en salud es una opción sabia en las mejores épocas y urgente en las peores".

12 may. 2014

De salud y derechos, de derechos y salud

Ya en otras entradas, hace tiempo, señalaba como me había marcado la experiencia de hacer talleres sobre salud en los que, al dar algunas fotografías para que l@s participantes escogieran cuáles identificaban con salud y cuáles con enfermedad, las imágenes relacionadas con la primera tenían mucho que ver con la vivienda, con la educación, el trabajo... Aspectos, en definitiva, que no solemos relacionar con el campo sanitario y que desde siempre se han constituído como campos de lucha por los derechos, ya que son aspectos fundamentales para el desarrollo de una vida digna.

Por estas cosas que tiene la vida, desde hace unos meses ando metido de lleno en una dinámica de lucha por el reconocimiento de los derechos, especialmente de quienes están en situación más vulnerable, a través de una herramienta que llamamos Hoja de Hechos. La propuesta es que quien sienta que ha sufrido una vulneración de sus derechos viviendo en situación de pobreza y exclusión pueda explicar su situación, pero no sólo eso, sino también su reflexión sobre por qué eso es una vulneración de los derechos humanos y a qué campos afecta. Las situaciones que hemos recogido hasta ahora tienen sobre todo mucho que ver con la vivienda, con la falta de ingresos estables, con la educación, etc. Pero lo curioso es que al hablar de los derechos vulnerados en cada una de ellas, en muchos casos se señala el derecho a la salud como uno de los más afectados. Y se explica por la carga de enfermedad, sufrimiento e incapacidad que conlleva el verse sobrepasado por las circunstancias, encerrad@ en la impotencia.

Así, cuando se suponía que hablábamos de salud, terminábamos hablando de derechos, y ahora que ando metido en el tema de los derechos, me llevan del nuevo al campo de la salud.

Y es que no son campos diferentes, andan jugando en la misma escena. El problema es que nos hemos acostumbrado a abordarlos como dimensiones separadas, o en todo caso traduciendo lo social al lenguaje y las formas médicas, es decir, medicalizándolo, lo que no deja de ser un nuevo paso hacia la incapacitación de la persona, ya que le niega la posibilidad de encontrar por si misma (y con otr@s) una respuesta, ya que bajo esta clave el secreto de la misma lo tiene el/la médic@.

Por eso es tan interesante e iluminador el trabajo que ha realizado Elena Ruíz Peralta: Desahuciar, Desalojar, Ejecutar, en el que abordando el problema de los desahucios y las prácticas transformadoras de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca abre una muy interesante perspectiva sobre por donde han de ir las resistencias y las luchas frente a los males sociales que se encarnan en tod@s nosotr@s, pero especialmente en aquell@s que están en situación más frágil. Como dice al final del trabajo: "Ayudar al sujeto a reconstruir la dimensión social de su problemática y animar su participación en plataformas de movilización ciudadana puede contribuir a una desmedicalización de la experiencia"

5 may. 2014

Dos lecturas justas

En estos tiempos que corren parece ser que estamos más dispuest@s a ampliar nuestra mirada sobre la medicina y la salud, con lo que hay que aprovechar para revisar textos y enfoques que nos ayuden a descubrir nuevas miradas. Acá van un par de ellos que encuentro muy interesantes.

Este primero sobre cómo nuestra biografía y nuestra capacidad para afrontar el futuro con esperanza (algo realmente complicado en estos momentos), influyen en nuestra salud:



Y otro de la clásica Stanfield, que explica con gran sabiduria cómo en las situaciones de desigualdad y desventaja social el único enfoque eficaz, además de justo, es el de la visión global y no segmentada del generalista, ese gran despreciado en la medicina actual.

29 abr. 2014

Vergüenza nos debería dar

Encuentro este texto en saludadiario.es y no puedo evitar recogerlo aquí, para que no podamos mirar hacia otros lados...

Lágrimas de vergüenza

Soy médico; cardiólogo, de esos que ponen muelles a los pacientes cuando sufren un infarto. Nuestro trabajo me encanta, pero recientemente salí del hospital un poco más triste que antes.

Un paciente que ya habíamos atendido previamente ingresó de nuevo con un segundo infarto y, al mirar sus arterias, encontramos que el stent, el muelle, implantado unos meses antes, se había trombosado, provocando un segundo infarto mucho más grave que el primero.

Mientras intentábamos reparar de nuevo su arteria enferma, nos aseguró que seguía tomando sus pastillas, pero la relación entre la trombosis de prótesis endovasculares y el abandono del tratamiento es tan alta que, ante nuestra insistencia, terminó por reconocer que lo había dejado dos meses atrás. La situación es muy sencilla: no tiene trabajo, cobra exclusivamente los cuatrocientos euros de la ayuda extraordinaria para desempleados y el tratamiento le costaba más de cien euros mensuales. Tiene mujer, sin empleo, y un hijo pequeño.

"O comemos, o tomo las pastillas".

Allí mismo, este hombre se puso a llorar. Lágrimas silenciosas, sin aspavientos. Lloraba de miedo ante la proximidad de la muerte o de algo peor; pero, sobre todo, lloraba de vergüenza, de tener que mentir a su médico porque no se atreve a reconocer que no tiene suficiente para pagar el tratamiento que éste le receta.
Durante el último año, hemos visto esta misma situación en repetidas ocasiones. En demasiadas, creo.

Nunca antes, en muchos años de ejercicio profesional, nos habíamos encontrado con algo así. Además, si todo se redujera al dinero, el gasto sanitario que supone una trombosis de stent supera en muchas, muchas veces el gasto farmacéutico del tratamiento complementario.

No es él quien tiene que llorar de vergüenza. No lo es.

22 abr. 2014

Querida ministra

Acá va una nueva iniciativa de YOSI Sanidad Universal para el Aniversario del RDL 16/2012,muy interesante, a moverla...

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Amigos y amigas, compas, profesionales y usuarias del sistema de salud, el próximo jueves se cumplen dos años desde la aprobación del Real Decreto Ley de Exclusión Sanitaria (RDL 16/2012). A día de hoy, las barbaridades que este decreto de emergencia ha generado para la salud de todos y en particular de algunas personas (sin papeles, pensionistas, emigrantes, familiares reagrupados...) es evidente. 

Mientras el número de denuncias, declaraciones y sentencias en contra se multiplican, Ana Mato se sigue aferrando a su decreto y defendiendo que el sistema es "más universal" que nunca. 

Ayúdanos a decirle a la ministra que se equivoca. Que o está mintiendo o no se entera. Que ya va siendo hora de aceptar lo evidente y derogar el Decreto de Exclusión Sanitaria. 

¿Cómo? Graba un mensaje de un minuto máximo en vídeo, dirigido a ella, siguiendo estas sencillísimas instrucciones: http://queridaministra.wordpress.com/instrucciones/ 

Este vídeo de ejemplo puede inspirarte: 



O bien difunde los vídeos que ya hay: http://queridaministra.wordpress.com

Ayúdanos a que esta campaña se convierta en un viral. A que haya millones de caras de ciudadanos contando en primera persona lo que está pasando. Lo que Ana Mato y su decreto han provocado: caos, sufrimiento, des-salud... incluso muertes. Que ni Ana, ni el gobierno, ni ningún profesional que no atienda, pueda decir que no sabía, que no se enteraba. 

Gracias y sanidad universal para todos y todas yosisanidaduniversal.net 

1 abr. 2014

Esto es así

Y vuelta la burra al trigo... Hay que ver cómo nos gusta a los médicos decir como son y cómo deben ser las cosas, apropiarnos de la sanidad y la salud como algo respecto a lo que poseemos una clarividencia que nos aleja del resto de los mortales y dar lecciones sobre ello, castigando si hace falta a quién no siga las indicaciones.

Porque no es algo extraño lo de la persona que oculta determinadas cosas a su medíco "para que no le regañe", ni sería la primera vez que un profesional decide "castigar" determinadas actitudes o desobediencias. Desgraciadamente los ejemplos de esto abundan, a veces desde la prepotencia del que se siente superior en su puesto, pero en otras ocasiones también disculpadas por la "buena intención" de querer "ayudar", "educar", "proteger"...

¿Cuándo nos daremos cuenta de que nuestro rol es de mero apoyo y no de propietarios ni iluminados? Porque esté es el primer paso para de verdad trabajar por la salud de la gente, y no sólo por mantener o promocionar nuestro estatus o nuestra carrera profesional.

20 mar. 2014

La responsabilidad tiene un precio

Cuando nació mi primera hija, la vacuna del neumoco entraba dentro del calendario vacunal de la Comunidad de Madrid. Pero al nacer la segunda, los recortes habían dado al traste con la financiación pública de esta vacuna. Así que decidí informarme, para ver por qué este efecto Guadiana en una vacuna que poca gente cuestionaba, al menos en mi entorno, en contraposición a otras como el VPH. Y ahí es cuando descubro que el Ministerio nunca la ha indicado como vacuna recomendada de manera sistemática, sino que ha sido utilizada en algunas regiones, como esta la nuestra tan dado a ello, para asumir aires de excelencia.

De hecho, en el libro de Carlos Gonzalez "En defensa de las vacunas", en el que hace una revisión bastante exhaustiva de la evidencia existente respecto a las diferentes vacunas, encuentro lo siguiente:

"La vacuna del neumococo no está en el calendario vacunal general espa­ñol, salvo en algunas comunidades autónomas concretas. La Asociación Española de Pediatría (en contra de los criterios del Ministerio de Sanidad, que solo la recomienda para niños infectados por el VIH, inmunodeprimi- dos o con ausencia del bazo) recomienda vacunar a todos los niños meno­res de dos años, a los menores de tres años que van a la guardería y a los menores de cinco años con factores de riesgo (inmunodeficiencias). Es decir, que si se aplica la vacuna, se ha de aplicar pronto, a la edad recomendada (dos meses); aplicarla tarde no tiene sentido, porque ya ha pasado la edad de mayor riesgo de enfermedad neumocócica, y no se recomienda para ni­ños sanos mayores de tres años.

Guevara y colaboradores han analizado con detalle las consecuencias de la aplicación de la vacuna. Inevitablemente, al tiempo que disminuyen las infecciones por los serotipos en la vacuna, aumentan las infecciones por otros serotipos no incluidos. En aquellos países en que el porcentaje de in­fecciones por serotipos no incluidos en la vacuna era alto (como ocurre en Europa), esa substitución ha sido rápida, y la efectividad final de la vacuna escasa. Critican con elegancia, pero también con contundencia, a quienes están promoviendo la vacuna al margen de las recomendaciones oficiales: la vacunación «convendría que se realizase exclusivamente de forma coor­dinada y supervisada por las autoridades sanitarias».

Debería reservarse la vacuna para los niños de alto riesgo. El uso gene­ralizado hace que la vacuna sea menos efectiva para todos, y también para esos niños de alto riesgo."


Sin embargo, el hecho de haber sido financiada durante un tiempo hace que se haya asumido como una vacuna "obligatoria", en el sentido de que todo niño/a debería tenerla puesta, por lo que se anima con gran intensidad a padres y madres a juntar el dinero, alrededor de 250 euros, para comprarla. Y así es cómo podemos encontrar a familias con muy escasos recursos, en situaciones de gran pobreza, haciendo lo imposible por conseguir ese dinero como si esa vacuna fuera la piedra filosofal sobre la que construir la salud de sus hijos (aún a costa de que se deterioren otros determinantes sociales, tan fundamentales para el desarrollo desde la edad más temprana). ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué no priorizan gastar ese dinero en otras necesidades? Razones puede haber muchas, pero hay una que a mí me parece evidente: termina siendo uno de los fieles de la balanza en la que se sienten constantemente juzgados como buenos o malos padres y madres, como progenitores atentos o descuidados. Es el precio que tienen que pagar por no caer en el grupo de "padres y/o madres irresponsables", para comprar el respeto del personal sanitario.